Marcos Montes de Oca: «Volver a ser campeón nacional luego de tanto es una satisfacción enorme»

Seguimos con las entrevistas dentro de la Mecánica Nacional y ahora vamos con el campeón nacional de la categoría 230cc, el fraybentino Marcos Montes de Oca, que luego de la caída del año pasado en Nueva Helvecia, volvió y se quedó con este título tan ansiado y buscado.

¿Cómo evalúas tu año en el Regional Suroeste donde terminaste saliendo campeón en 230cc y vice en 150cc? ¿Te tuviste que sobreponer a lesiones y/o correr con ellas?

En lo deportivo, en el Regional fue un año soñado para nosotros. Competí en el Suroeste que es uno de los más fuerte. No es poca cosa salir campeón por segundo año consecutivo en la categoría 230cc y vicecampeón en 150cc, también por segunda vez (2024 y 2025). Para mi esas son las divisionales que que tienen más nivel. Muy contento por eso.

En las Finales Nacionales de Nueva Helvecia en 2024 tuve un golpe grande en la primera vuelta de la primera manga del sábado. Eso lo arrastré un poco durante el año ya que todavía tenía secuelas en los primeros meses del año y no estaba al 100 por ciento. Supimos sobrellevarlo y se nos dio un año bastante redondo.

Se que hubo un alto nivel en la 230cc donde se peleaba cada manga con los Perini y Patricio Morello. ¿Sentís que fue un año en el que pudiste crecer y mejorar? ¿Te llevaron a exigirte y subir de nivel?

La verdad que si. Se peleó con Facundo Perini, Patricio Morello y Joaquín Perini en las fechas que corrió. Sin dudas, que te ayuda a crecer, ayuda a la categoría y al Regional. Cuando hay un nivel tan alto, hace que todos nos exijamos un poquito más para poder llegar bien a la otra fecha, poder ganar y andar adelante.

¿Cómo fue la preparación de las motos para las Finales Nacionales? ¿Qué ventajas tiene el ser mecánico y piloto al mismo tiempo?

En mi caso no le hice mucha cosa a las motos. Yo soy piloto y mecánico y como todo tiene sus pro y sus contras. Éste año no se trabajo mucho, más que nada se hizo un poco de mantenimiento para poder llegar seguro a las finales. Puede tener algunas ventajas, pero tiene un montón de desventajas.

Siempre tenes que andar ahí. Te bajaste de la moto y no es sentarse y quedarse quieto, porque si pasó algo lo tengo que arreglar. En fin, antes de las carreras también. Se tiene que preparar las herramientas, las motos, después las cosas mías como piloto y después ir a las carreras. Ahí siempre algo pasa porque así es la Mecánica Nacional. No podes bajar los brazos enseguida porque te quedas en el camino.

¿Sabías que tenías nivel de punta para pelear por el campeonato? ¿Te imaginabas pelear hasta el final con Santana y Paraduja?

Uno siempre quiere ir a ganar, no se pregunta por ahí si tiene o no el nivel para pelear un campeonato. Uno sabe que se sube a la moto y tiene que dar lo mejor. Si se da, se da. Yo por ahí no había compartido ninguna fecha este año ni con Kevin Santana ni Leandro Paraduja. No nos cruzamos en ningún Regional ni nada, por lo que no sabía si estábamos al mismo nivel.

Sin dudas, que lo fuimos a buscar y se demostró el sábado. Hicimos dos buenas carreras y vimos que estábamos para poder pelear. A veces pasa que te los cruzas y al ser regional no lo dan todo. Hay muchos pilotos que van a medirse y se quedan, se guardan un poquito. Eso siempre es incierto. Lo que si, que lo fuimos a buscar como fuimos todos los años y por suerte se nos dio.

¿Cómo fueron las mangas del sábado y del domingo en 230cc y como quedaste en la general de ambos días? ¿Te afectó en algo tener una sola manga de descanso entre las 230cc y la 150cc?

El sábado pude hacer unas muy buenas mangas en la 230cc. Fue uno de los pilares principales para poder ser campeón el día domingo. Terminé ganando la fecha y luego en 150cc tuvimos un poco de mala fortuna ya que rompí el motor en la segunda serie, yendo segundo atrás de J.Perini que venía ganando. Ahí ya vimos que se nos fue una brecha de puntos muy larga como para poder pelear por lo menos por los tres primeros lugares.

Sin dudas que si, que castiga mucho el tema de bajarse de una moto y subirse a otra. En mi caso no hago ninguna actividad física, no hago deporte ni entreno sobre la moto. Me pudo subir solo el día de las carreras. Me castiga un poco más que a cualquier otro piloto, pero la adrenalina del momento, las ganas de terminar bien unas Finales y salir campeón, pasaron por arriba de todo ese tipo de dificultades. Contento por eso.

Antes de la última manga: ¿Analizaron todas las posibilidades para ser campeón? ¿Mucho nerviosísimo o la tranquilidad por experiencia de años y ya haber pasado por esas situaciones?

Si, antes de la última manga se evalúan todas las posibilidades para ser campeón. Sabíamos la diferencia de puntos que teníamos y donde teníamos que salir nosotros como también Santana y Alejandro «Pilo» Mattiauda, que éramos los tres contendientes al título. Teníamos en cuenta que Paraduja tuvo un mal sábado en la primera manga. Si bien teníamos claro que iba andar en la conversación el domingo en la última manga, no nos preocupaba tanto como Santana y Mattiauda.

Se trata de en el aire más o menos sacar todas las cuentas, para después ir arriba de la moto y con un poquito de cabeza gestionar eso. Cuando Paraduja me pasa y me deja tercero, sabía que Santana era campeón porque íbamos a quedar iguales en puntos. Si yo quedaba tercero, Paraduja tenía que ganar y eso fue lo que pasó. Cuando lo superó, me mantuve donde estaba hasta el final, no hice esfuerzo para ir para adelante y me quedé quietito. Eso fue lo que nos dio el campeonato.

¿Qué significa para vos volver a ser campeón nacional después de tanto? ¿Fue algo que hace tiempo venías buscando? Además, en los Ciclomotores A del Firme también lo lograste con tu amigo Pablo Bonilla: ¿Ese fue el broche de oro a un gran año?

Volver hacer campeón nacional luego de tanto tiempo, es una satisfacción enorme, una alegría que es inexplicable, que solo uno la puede sentir en su interior. Una tranquilidad también, de saber que el trabajo de todos estos años no fue en vano. Es gracias a la perseverancia. Lo hemos buscado ya por más de 10 años en distintas categorías: 125cc Libre, 150cc y 230cc. Siempre ahí, muy cerca, pero no se daba. Éste año se nos dio todo, el Regional y el Nacional.

Cerramos el año con el nacional de Firme en Ciclomotores A, que la verdad que fue el broche de oro y era impensado. Lo logramos junto a Pablo Bonilla, mi dupla, y Marcelo Delgado, nuestro mecánico. Un tremendo campeonato que lo empezamos como para ir haciendo algo más y terminamos muy afilados con ganas de salir campeón. A la última doble fecha en Mercedes llegamos cinco puntos atrás y pudimos lograr el campeonato, que sin dudas le dio el toque especial a un año que jamás hubiésemos pensado.

¿El año que viene se cambia el #34 por el #1 tanto en el Regional como en las Finales?

El número #34 pudiendo no se cambia. Lo hemos cambiado en alguna ocasión por coincidencia con alguna otra moto, pero el #34 es el número que me acompaña desde el 2009 que arranque a correr. Las motos quedan como están.

A quién queres agradecer

No me queda más que agradecer a mi familia, amigos y a toda la gente que me apoya. La verdad que por ahí uno no mira a su alrededor, pero cuando salí campeón en Marelli, que si bien no era nuestra zona, había mucha gente que no era de nuestro lado y recibí un cariño enorme dando la vuelta y afuera de la pista. Agradecerle a todos ellos, por la buena onda y el apoyo que me dan siempre. Sin dudas que sin ellos nada de esto sería posible. Ahora a pensar en el año que viene.

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